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Doce personas fueron atendidas por los efectos del gas pimienta horas después de que Francina Armengol expulsara del hemiciclo a la diputada popular por exhibir el aerosol durante una pregunta sobre Ceuta
La jornada parlamentaria de este miércoles ha terminado con varias dependencias del Congreso precintadas, doce personas atendidas por los servicios médicos y un asesor del Partido Popular reconociendo que manipuló el mismo espray de gas pimienta que la diputada Ana Belén Vázquez había mostrado minutos antes durante la sesión de control al Gobierno.
La secuencia comenzó en el hemiciclo, cuando Vázquez exhibió el bote durante una pregunta al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para ilustrar sus críticas sobre la situación de seguridad en Ceuta. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, consideró que estaba mostrando un arma y, amparándose en el artículo 101 del Reglamento de la Cámara, ordenó que abandonara el Pleno.
La diputada sostuvo posteriormente que el recipiente estaba vacío y rechazó que pudiera considerarse un arma en las circunstancias en que lo mostró.
Un asesor reconoce que accionó el bote en un baño
Horas después se conoció un dato que modifica sustancialmente las primeras versiones sobre lo ocurrido.
Según fuentes del PP , Vázquez pidió a un asesor que limpiara el espray por si todavía quedaba producto en su interior, dado que posteriormente iba a ser manipulado por más personas.
El asesor acudió a un baño próximo y accionó el recipiente para comprobar si todavía contenía producto. Salió una pequeña cantidad de gas, según su propio relato. Posteriormente regresó a otro baño para lavarse las manos y volvió a comprobar el aerosol.
El trabajador ha lamentado lo ocurrido y asegura que él mismo no percibió los efectos que posteriormente se extendieron por diferentes dependencias del edificio.
Doce personas atendidas
Las consecuencias fueron mayores de lo inicialmente conocido.
Los servicios médicos del Congreso atendieron a 12 personas con síntomas relacionados con la exposición al gas pimienta, principalmente irritación y picores en ojos y nariz.
La persona más afectada fue una mujer que visitaba el Congreso formando parte de una delegación de Mauritania, que presentó vómitos y problemas respiratorios.
Otra mujer, funcionaria de la Cámara, presentó posteriormente una denuncia ante la comisaría del Congreso.
Baños, cocinas, comedor y despachos precintados
El incidente obligó a cerrar varias zonas del edificio de ampliación situado en el número 36 de la Carrera de San Jerónimo.
Entre los espacios afectados figuraban baños, cocinas, un comedor y despachos pertenecientes a Vox y EH Bildu. Como medida preventiva, los alimentos preparados en uno de los comedores tuvieron que ser desechados.
El primer aviso se había producido alrededor de las 10.26 horas, cuando los ujieres detectaron un fuerte olor y encontraron a una mujer vomitando. La fuente inicial facilitada señalaba ya que se habían acordonado distintas zonas y que la Policía revisaba las cámaras de seguridad.
Armengol expulsó a Vázquez del hemiciclo
La polémica había comenzado poco antes.
Ana Belén Vázquez mostró el espray mientras cuestionaba a Marlaska sobre la seguridad en Ceuta. Armengol interrumpió posteriormente la sesión y ordenó a la diputada abandonar el hemiciclo, argumentando que había exhibido un arma en la Cámara.
Vázquez se negó inicialmente a marcharse y defendió que el recipiente estaba vacío. Finalmente salió del Pleno.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, criticó después la decisión de Armengol, mientras Vázquez anunció que recurriría la medida. Son posiciones de los dirigentes populares sobre la actuación de la Presidencia del Congreso.
De una protesta política a doce afectados
La principal novedad conocida posteriormente es que ya existe una explicación sobre cómo pudo liberarse el gas dentro del Congreso.
El asesor del PP ha reconocido haber accionado el bote en un baño y el propio partido ha explicado que lo hizo después de que Vázquez le pidiera comprobar y limpiar el recipiente.
El episodio, iniciado como parte de una intervención parlamentaria sobre Ceuta, acabó así obligando a cerrar dependencias del Congreso y atender a doce personas.
