Antecedentes de l’Encant, mercadillo o rastro. Mercados del regateo, sin IVA

Este tipo de mercado ha estado presente en nuestra ciudad desde hace siglos, teniendo diversas ubicaciones. Antiguamente se realizaba en la plaza de la Virgen, frente a la puerta de los Apóstoles de la Seo, que ya se citaba a principios del siglo XVII como l’Encantet, baratillo o encantillo. En sus orígenes el título encant se utilizaba para designar el sitio donde tenía lugar una venta pública o particular de bienes, una especie de almoneda o subasta donde acudía la gente buscando encontrar diferentes objetos a muy buen precio.

En sus orígenes el título encant se utilizaba para designar el sitio donde tenía lugar una venta pública o particular de bienes.

L’Encant no era muy bien visto por las autoridades que en un bando de 1619 se arremetía contra los vendedores y su mercancía de dudosa procedencia. El 23 de marzo de 1626 ocurrió un incendio en la plaza del Mercado, suceso recogido en el dietario de Mosén Juan Porcar diciendo que: aparegueren casi totes les barraques del mercat cremades en lo encant, noticia que confirma el emplazamiento y la denominación.

L'encant de Sant Joan. Ca. 1908. A. P. R. S.

L’encant de Sant Joan. Ca. 1908. A. P. R. S.

Por el tiempo l’Encant se estableció en la plaza del Mercado, en uno de los laterales del desaparecido Convento de las Magdalenas, junto a la calle dels Conills.

El Rastro. Plaza de Nápoles y Sicilia. 1971. A. P. R. S.

El Rastro. Plaza de Nápoles y Sicilia. 1971. A. P. R. S.

Por el tiempo l’Encant se estableció en la plaza del Mercado, en uno de los laterales del desaparecido Convento de las Magdalenas, junto a la calle dels Conills. Ignacio Benavent, vendedor de ropas usadas con puesto fijo en dicho mercadillo, ejerció el cargo de clavario del gremio de corredores y dejó escrito un Libro de Memorias (1657-1724) que recogía sucesos acontecidos en la ciudad. Cuenta que en 1695 él mismo mandó que se hiciera un banco y empedró el puesto donde se tienen los encantes en la plaza del Mercado, siendo motivo privar que los roperos no pudiesen poner paradas como solían.

En el siglo XIX, un charlatán vendedor, estableció un encantillo en la plaça de San Francesc. Después le sucedió Clement, estableciendo en la calle de Las Barcas, La Subasta

En el siglo XIX, un charlatán vendedor, estableció un encantillo en la plaça de San Francesc. Después le sucedió Clement, estableciendo en la calle de Las Barcas, La Subasta, un gran almacén cubierto por un techo y vigas de madera, con grandes estanterías para la exhibición de los artículos. Sobre este local se edificó luego el local de variedades Palacio de Cristal, más tarde Kursal, y hace décadas la desaparecida Librería Bello.

Estos breves apuntes fueron los antecedentes del popular mercadillo, el que siempre se debió llamar Encant, un área de Valencia que, a través de los años, ha estado presente en diversos puntos formando el cuadro histórico de la popular feria del regateo. ¿Cuánto ofrece usted?

Almuerzo. El Rastro 2010. A. P. R. S.

Almuerzo. El Rastro 2010. A. P. R. S.

A.P.R.S.= Archivo Privado de Rafael Solaz

 

 

Valencia Noticias , noticias de Valencia, Periódico digital con las noticias de Valencia, Alicante, Castellón, última hora, deportes, ocio, política, economía y blogs.

Las noticias son gratis, pero el periodismo no, ni para hacerlo ni para venderloTe necesitamos a ti también para seguir haciendo periodismo  libre e independiente. Haz un donativo Contacto vlc @ valencianoticias.com

3 Responses to "Antecedentes de l’Encant, mercadillo o rastro. Mercados del regateo, sin IVA"

  1. Javier Luna  4 de diciembre de 2013 at 20:19

    Uno de los incontables méritos de Rafael Solaz es su capacidad para ofrecernos relatos que, basados en la apoyatura de las imágenes que lo acompañan, nos resultan diáfanos para una “comprensión visual” de los mismos.
    Sentirse vendedor/a o comprador/a, en “L Encantet” de principios del siglo XIX es un recomendable ejercicio de retorno al pasado y, muy posiblemente también, de prospección/proyección al futuro.

    Responder
  2. Luis Carrasco  5 de diciembre de 2013 at 01:20

    Yo hice un reportaje del Encant pero demasiado reciente. Lo titule “el rastro a través de los espejos” podéis verlo en http://www.flickr.com/photos/luise500/sets/72157628900200427/ Si lo llego a saber lo hubiese titulado “reflejo d´encant” o algo parecido.
    buena crónica

    Responder
  3. Julio Cob Tortajada  7 de diciembre de 2013 at 00:54

    Cuatro siglos de historia reflejados en diferentes sitios de la ciudad. Con seguridad, la forma de actuar en estos mercadillos es la misma desde entonces, como muy bien nos cuenta Rafael Solaz que en el siglo XVII ya se vigilaba el origen la procedencia de lo que en ellos se ofrecía. Me gusta el nombre de L’Encant pues tiene su toque de fascinación, toda vez que se acude a ellos con la ilusión de hallar algo. Quién más autorizado que Rafael Solaz para contarnos su historia?

    Responder

Leave a Reply

Your email address will not be published.