Una imagen atribuida al fotógrafo valenciano José Lázaro Bayarri muestra un taller de confección en plena Guerra Civil. Entre máquinas de coser, telas y carteles de propaganda, la escena permite recuperar la memoria del trabajo femenino en la retaguardia republicana.
València, alrededor de 1938. En una habitación llena de máquinas de coser, un grupo de trabajadoras posa ante la cámara. Algunas están sentadas frente a sus máquinas, otras permanecen al fondo y varias sostienen telas blancas sobre las mesas.
En las paredes cuelgan carteles de propaganda relacionados con la Guerra Civil. El suelo conserva las características baldosas de la época y las máquinas de coser ocupan prácticamente todo el espacio disponible.
La fotografía está atribuida a José Lázaro Bayarri y aparece identificada como un taller de costura de València durante la Guerra Civil, hacia 1938.
La imagen, difundida en redes sociales con una referencia al Fondo Lázaro Bayarri de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, constituye un interesante testimonio de la vida cotidiana de la ciudad durante aquellos años.
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Las mujeres que mantuvieron en funcionamiento la retaguardia
Cuando comenzó la Guerra Civil, en julio de 1936, miles de hombres fueron movilizados para combatir. La ausencia de trabajadores y las necesidades provocadas por la contienda impulsaron una creciente participación femenina en actividades laborales y asistenciales.
Las mujeres trabajaron en hospitales, fábricas, oficinas, servicios de transporte y talleres textiles.
La confección de ropa adquirió especial importancia porque el Ejército republicano necesitaba uniformes, prendas de abrigo, ropa interior y otros suministros.
En diferentes localidades valencianas se organizaron talleres colectivos para atender esas necesidades.
Algunos funcionaban bajo la responsabilidad de organizaciones políticas y sindicales, mientras que otros estaban relacionados con iniciativas de ayuda a los combatientes y a la población civil.
Las investigaciones históricas también documentan la existencia de talleres impulsados por Mujeres Libres y la Agrupación de Mujeres Antifascistas.
Talleres para confeccionar ropa destinada al frente
La historiografía sobre las mujeres valencianas durante la Guerra Civil recoge numerosos ejemplos de movilización femenina vinculada a la producción textil.
La Agrupación de Mujeres Antifascistas participó en la organización de talleres destinados a confeccionar prendas para los soldados.
Mujeres Libres, por su parte, desarrolló iniciativas de formación profesional y talleres de confección en diferentes localidades.
En Burjassot llegó a existir un importante taller en el que, según la documentación histórica recogida por investigadores, trabajaban alrededor de 200 mujeres confeccionando ropa destinada a los combatientes.
Estos establecimientos tenían una doble función: contribuir a cubrir las necesidades materiales de la guerra y proporcionar formación y espacios de trabajo a las mujeres.
Sin embargo, no se ha podido determinar si el taller fotografiado por Lázaro Bayarri pertenecía a alguna de estas organizaciones.
Una fotografía llena de detalles históricos
La imagen ofrece numerosos elementos de interés.
Las máquinas de coser están distribuidas en varias filas, lo que revela una organización colectiva del espacio de trabajo.
Sobre algunas mesas aparecen grandes piezas de tela de color claro, mientras que al fondo se observan prendas y tejidos amontonados.
Los carteles colocados en las paredes constituyen otro testimonio del ambiente político de aquellos años.
La presencia de propaganda era habitual en numerosos centros sociales, sindicales y espacios de trabajo de la zona republicana.
En la fotografía también llama la atención la diversidad de edades entre las personas retratadas, así como la presencia de algunos hombres en el fondo del local.
No obstante, la imagen no permite establecer por sí sola si las trabajadoras recibían un salario, si participaban de manera voluntaria o qué prendas concretas estaban confeccionando.
José Lázaro Bayarri, el fotógrafo que documentó una época
José Lázaro Bayarri, nacido en 1893 y fallecido en 1979, fue uno de los fotógrafos que documentaron la transformación de València durante las primeras décadas del siglo XX.
Su actividad profesional abarcó el fotoperiodismo, la fotografía de estudio, las imágenes aéreas y el cine.
Trabajó para diferentes publicaciones y registró acontecimientos políticos, culturales y sociales.
La Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu conserva un importante fondo fotográfico con cerca de 5.000 documentos atribuidos al autor.
Entre ellos se encuentran fotografías de la actividad política valenciana durante la Guerra Civil, escenas cotidianas, acontecimientos deportivos, celebraciones populares y vistas aéreas.
Su trayectoria fue estudiada en el libro José Lázaro Bayarri. Reportero en la ciudad (Valencia, 1929-1940), dedicado a recuperar la figura de este profesional.
València en 1938: una ciudad marcada por la guerra
Cuando se sitúa la fotografía, aproximadamente en 1938, València atravesaba uno de los periodos más difíciles de su historia contemporánea.
La ciudad había sido capital de la Segunda República entre noviembre de 1936 y octubre de 1937.
Tras el traslado de las instituciones republicanas, continuó siendo un importante centro político, industrial, asistencial y logístico de la retaguardia.
Los bombardeos aéreos, la escasez de alimentos y las dificultades de abastecimiento afectaban gravemente a la población.
A pesar de ello, los talleres, hospitales y servicios continuaron funcionando.
El trabajo de muchas mujeres resultó fundamental para mantener esas actividades.
Una parte de la historia que merece ser recordada
Durante décadas, los relatos de la Guerra Civil se concentraron principalmente en las operaciones militares, los dirigentes políticos y los grandes acontecimientos.
Sin embargo, la vida cotidiana de quienes permanecieron en las ciudades también forma parte de esa historia.
La fotografía atribuida a Lázaro Bayarri permite acercarse a uno de esos espacios menos conocidos.
No conocemos los nombres de las trabajadoras, sus historias personales ni lo que ocurrió con ellas después de la guerra.
Tampoco se ha podido identificar todavía la dirección exacta del taller.
Pero la imagen conserva una escena de trabajo colectivo en una ciudad que vivía bajo las dificultades de la contienda.
Casi noventa años después, aquella habitación llena de máquinas de coser sigue siendo un testimonio de la participación de las mujeres en la vida laboral y social de la València republicana.
Fotografía: José Lázaro Bayarri, según la atribución difundida. Taller de costura en València, hacia 1938. Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, Fondo Lázaro Bayarri. La identificación individual de la fotografía está pendiente de comprobación en el catálogo original.
Documentación histórica consultada: Biblioteca Valenciana, Diputación de València y la investigación de Vicenta Verdugo Martí sobre la Agrupación de Mujeres Antifascistas.
La imagen original merece una restauración: eliminar los elementos de Instagram, mejorar la nitidez y preparar una versión horizontal para WordPress, conservando los rostros y los detalles históricos.






