Javier Sendra declara que «cree recordar» que Salomé Pradas preguntó por el sistema cuando se alertó del riesgo de rotura de Forata; el mensaje terminó llegando a los móviles a las 20:11 horas
Un nuevo testimonio incorporado a la investigación judicial de la DANA del 29 de octubre de 2024 vuelve a poner el foco sobre las horas transcurridas antes del envío del ES-Alert. El secretario autonómico de Infraestructuras y Transportes, Francisco Javier Sendra, ha declarado ante la jueza que «cree recordar» que la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, habló del sistema de alerta alrededor de las 17:30 horas, casi tres horas antes de que el mensaje llegara finalmente a los teléfonos móviles a las 20:11.
Sendra compareció como testigo ante la jueza que investiga la gestión de una DANA que dejó 232 fallecidos en la provincia de Valencia. Su relato se refiere al primer tramo de la reunión del Cecopi, a la que estuvo conectado telemáticamente.
«¿Dónde está el ES-Alert?»
Según el testimonio de Sendra recogido por À Punt, la cuestión surgió cuando el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo, alertó de un posible riesgo inminente relacionado con la presa de Forata.
Sendra asegura que «cree recordar» que Pradas preguntó entonces:
«¿Dónde está el ES-Alert?».
La referencia temporal que proporciona es aproximadamente las 17:30 horas.
El matiz resulta importante: Sendra no afirma tener un recuerdo absoluto, sino que utiliza expresamente la fórmula «creo recordar», por lo que su declaración deberá ser valorada junto al resto de testimonios y pruebas incorporados a la causa.
El ES-Alert no se envió hasta las 20:11
El mensaje masivo terminó llegando a los teléfonos a las 20:11 horas.
Entre ambos momentos transcurrieron aproximadamente dos horas y 40 minutos.
La investigación judicial analiza precisamente la secuencia de decisiones adoptadas durante ese periodo y cuándo existió información suficiente para advertir a la población.
Forata monopolizó inicialmente la reunión, según Sendra
El testigo sostiene que el riesgo sobre la presa de Forata centró buena parte del Cecopi durante el tiempo que permaneció conectado.
Según su versión, Miguel Polo alertó hacia las 17:30 de un «riesgo inminente» de rotura y de la posibilidad de una pantanada.
Sin embargo, aproximadamente veinte minutos después, sobre las 17:50 horas, el presidente de la CHJ habría rebajado esa amenaza al considerar que la presa tardaría horas en llenarse.
Sendra sostiene que Polo consideró entonces que ya no era necesario alertar a la población por ese riesgo concreto y que hacerlo podía resultar contraproducente.
Sendra dice que no escuchó hablar del barranco del Poyo
Otro elemento relevante de su declaración afecta al barranco del Poyo, cuyo desbordamiento resultó determinante en la catástrofe.
Sendra asegura que durante el periodo en el que estuvo conectado al Cecopi no escuchó ninguna advertencia sobre el Poyo.
Su explicación es especialmente gráfica: afirmó que, de haber conocido el peligro existente, habría evacuado al personal y no se habría desplazado posteriormente hasta las instalaciones de Metrovalencia en Valencia Sud.
Esta es la versión aportada por el testigo y forma parte de una instrucción en la que la jueza está contrastando declaraciones, comunicaciones y documentación de diferentes organismos y responsables.
La llamada de Mazón a las 19:34
Sendra confirmó además una llamada del entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, a las 19:34 horas.
Según declaró, Mazón le preguntó por el estado de las carreteras y por la situación relacionada con Utiel.
Sendra respondió que se encontraba en Valencia Sud por un problema ferroviario y que no disponía de información sobre las carreteras. Según su recuerdo, Mazón respondió: «Déjalo».
El testigo sostiene que fue la única comunicación que mantuvo con el entonces jefe del Consell durante aquella jornada.
El agua sorprendió a Sendra en Valencia Sud
La declaración incorpora además el testimonio personal de Sendra sobre la llegada de la riada.
Según explicó, cuando habló con Mazón la situación en Valencia Sud todavía parecía normal. Posteriormente, cuando intentaba abandonar las instalaciones, la llegada repentina del agua le obligó a dejar su vehículo y refugiarse nuevamente en el edificio.
El alto cargo relató que perdió el coche y tuvo que pasar la noche en Valencia Sud junto a trabajadores de Metrovalencia y pasajeros.
«El ES-Alert sonó cuando el tsunami ya había impactado»
Uno de los momentos más significativos de su declaración se refiere precisamente al aviso enviado a los móviles.
Sendra aseguró que recibió el ES-Alert cuando la riada ya había alcanzado las instalaciones de Valencia Sud.
Según su relato, el mensaje sonó cuando ya estaba refugiado dentro del edificio y la lengua de agua había impactado contra las instalaciones.
El testigo afirmó que después dejó de realizar comunicaciones porque su preocupación inmediata pasó a ser sobrevivir a la inundación.
Una declaración que introduce una nueva referencia horaria
La importancia del testimonio de Sendra reside fundamentalmente en una hora: 17:30.
Hasta ahora, uno de los aspectos centrales de la investigación es determinar cuándo se planteó realmente la utilización del sistema de alerta y por qué el mensaje no fue enviado hasta las 20:11 horas.
La declaración no determina por sí sola responsabilidades ni establece qué decisión debía haberse adoptado. Esa valoración corresponde al procedimiento judicial.
Sí incorpora un nuevo elemento que deberá contrastarse: un testigo afirma que recuerda a la responsable autonómica de Emergencias preguntando por el ES-Alert unas dos horas y cuarenta minutos antes de su envío efectivo, coincidiendo con la alarma inicial sobre Forata.
La investigación deberá ahora encajar ese recuerdo con el resto de testimonios, grabaciones, mensajes y comunicaciones de aquella tarde para reconstruir con precisión qué información tenía el Cecopi, quién la conocía y qué ocurrió entre las 17:30 y las 20:11 horas del 29 de octubre de 2024.